lunes, 11 de mayo de 2026

El taller de los libros prohibidos

Ficha técnica
Autora: Olalla García
Editorial: Ediciones B
Lugar de edición: Barcelona
Año de edición: 2018
Número de páginas: 571
ISBN: 9788466664332
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Opinión
Esta novela nos traslada a la ciudad universitaria de Alcalá de Henares a mediados del siglo XVI donde conoceremos a Inés Ramírez, una joven viuda que debe hacerse cargo del negocio que hereda de su marido: un taller de libros.

Pese a que Inés es una joven recatada y obediente, que debe guardar luto, decide continuar con el negocio de su esposo y tomar las riendas del taller. Entre las llaves que tenía Antonio, su marido, hay dos que le son desconocidas y quiere averiguar qué abren porque está segura que su difunto tenía algo que esconder.

A partir de aquí Inés se verá envuelta en una situación compleja en la que los naipes marcados y una hoja con nombres mitológicos pondrán su vida patas arriba cuando empieza a descubrir en qué asuntos turbios estaba envuelto Antonio.

No estará sola ante el peligro porque contará con la inestimable ayuda de Pierre, un joven tirador gascón que trabaja en la imprenta de su cuñado, y con la del padre Eusebio, un sacerdote jesuita, que le ayuda con la pieza clave para que todas las demás encajen en su lugar y el misterio de Antonio quede resuelto.

Pese a que Inés es la protagonista principal El taller de libros prohibidos es una novela coral que cuenta tanto con personajes ficticios como reales y la lista de dramatis personae que se incluye al final nos ayuda a saber quién es quien. Entre estos secundarios destacaría el personaje de María Ramírez, la hermana de Inés, una mujer de carácter y pensamientos feministas demasiado adelantados para la época.

Decía que Inés es la protagonista pero también lo son los libros y todo su mundo porque conoceremos cómo funcionaba una imprenta de aquella época, los tipos de papel y los diferentes tamaños, las tintas, las guardas y todo lo esencial para dar vida a un libro y para no perdernos entre tecnicismos contamos con un glosario de términos muy útil.

El taller de libros prohibidos es una novela de intriga histórica bien llevada, con un argumento interesante que me enganchó al principio, con personajes bien perfilados y una buena recreación que transporta al lector al Alcalá de 1572. Podría decirse que es un libro muy cuidado con todos los detalles, desde mi punto de vista excesivos y que no aportan nada en determinados pasajes, tanto es así que el lenguaje y las expresiones que usan los personajes me han sacado de la historia en más de un momento y se me ha hecho cuesta arriba centrarme en la lectura.

Tampoco ha contribuido el ritmo pausado, en términos generales, si bien hay algunas escenas de más acción que consiguieron centrarme nuevamente en el argumento. Hay datos históricos en los que se recrea demasiado, no en vano la autora estudió Historia, que con un par de pinceladas para contextualizar habrían sido suficientes.

No ha sido una mala lectura pero se me ha hecho bola en algunos momentos por lo que comentaba anteriormente, especialmente por el ritmo pausado y la forma de expresarse de los personajes, pero sí me ha gustado conocer el funcionamiento de las imprentas de aquella época tan oscura, donde había que controlar la palabra y el pensamiento, donde la Inquisición censuraba y prohibía aquellos libros susceptibles de hacer pensar por sí mismos a todo aquel que lo leyera y donde imprimir y vender libros podía suponer una actividad peligrosa.

jueves, 30 de abril de 2026

Agatha Raisin y el veterinario cruel

Ficha técnica

Autora: M. C. Beaton
Título original: Agatha Raisin and the vicious vet
Traductor: Vicente Campos González
Edición: 1ª ed.
Editorial: Salamandra
Año de edición: 2021
Número de páginas: 224
ISBN: 9788418107863
Serie: Agatha Raisin 2
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Opinión
Tras disfrutar con la primera novela de la serie protagonizada por Agatha Raisin me animo con la segunda entrega: Agatha Raisin y el veterinario cruel.

Durante la reunión de mujeres, Agatha se entera de que un atractivo veterinario a llegado a Carsely y, con la excusa de llevar a su gato, consigue una cita con él pero, ante la propuesta de pasar la noche en su casa, Agatha sale corriendo y al día siguiente lo encuentran muerto.

Todo parece indicar que se trata de un infortunado accidente pero, cuando su vecino James le cuenta que el veterinario mató al gato de unas de las vecinas del pueblo, Agatha no cree que sea un accidente y con la ayuda de James deciden investigar. Lo que descubren les lleva a ir un poco más lejos en sus pesquisas: el veterinario era un consumado ludópata y seducía a mujeres para sacarles el dinero.

A partir de aquí la resolución del crimen se basa en los cotilleos de los vecinos del pueblo, en intentar sonsacar información a través de preguntas informales e, incluso, en un allanamiento de morada.

En esta segunda novela se puede apreciar que la autora utiliza la misma formula que en Agatha Raisin y la quiche letal: un asesinato que no ahonda en los detalles escabrosos, un ligero humor y una ambientación en el aparentemente tranquilo pueblo de Carsely.

Nuevamente, lo que más destacaría de esta serie es el personaje de Agatha que, pese a seguir siendo una mujer vanidosa, caprichosa e impulsiva, también nos muestra sus inseguridades y vemos como, poco a poco, se va adaptando a la tranquila vida rural de Carsely.

El estilo de Beaton es sencillo, sin artificios, y el ritmo es ágil lo que facilita mucho su lectura gracias a frases breves y una narración en tercera persona que nos permite conocer los pensamientos de Agatha; ahí es donde residen los ligeros golpes de humor y donde vemos sus prejuicios y reacciones ante la vida diaria de Carsely que sigue chocando con su estilo urbanita.

Si os gustan los thrillers de ritmo trepidante esta serie no es para vosotros pero si lo que queréis es un libro entretenido sin más pretensiones que las de pasar un rato agradable de lectura os animo a que le deis una oportunidad a Agatha Raisin ya que son libros estupendos para salir de bloqueos lectores o como transición entre lecturas más densas.

miércoles, 22 de abril de 2026

El hombre de tiza

Ficha técnica

Autora: C. J. Tudor
Título original: The chalk man
Traductor: Carlos Abreu Fetter
Edición: 1ª ed.
Editorial: Plaza & Janes
Año de edición: 2018
Número de páginas: 352
ISBN: 9788401019814
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Opinión
Cuando se publicó esta novela, me llamó la atención el argumento y las buenas críticas pero, como suele pasarme, dejo pasar un tiempo —quizá demasiado— antes de leerlas. Tenía entendido que el punto fuerte de esta historia es la inquietud que la autora quiere transmitir al lector mediante una trama que comienza de forma sencilla: un grupo de amigos establece un código secreto —basado en los dibujos del juego del ahorcado hechos con tiza— hasta desembocar en un final bastante oscuro e inquietante.

El hombre de tiza comienza con un prólogo que consigue captar la atención del lector, ya que, por un lado, un niño nos cuenta que conoció al hombre de tiza en una feria hace treinta años y que lo sucedido en aquella época parece regresar al presente; y, por otro, aparece en un bosque el cuerpo de una joven a la que le falta la cabeza. ¿Quién es el hombre de tiza? ¿Por qué le falta la cabeza al cuerpo de la joven? Con este inicio ya se despierta la curiosidad por seguir leyendo.

Desde las primeras páginas será Eddie quien nos narre, en primera persona, lo que ocurrió durante su infancia en 1986, pero también lo que acontece en el presente de 2016. Es un personaje que carga con un pasado que no ha sabido asimilar y que tiene tendencia a conservar objetos que no le pertenecen por derecho propio. A medida que la historia alterna entre pasado y presente, nos damos cuenta de que quizá no sea un narrador del todo fiable.

El hombre de tiza arranca con el recuerdo nostálgico de Eddie sobre su infancia: los juegos, los veranos en bicicleta, la pandilla inseparable de amigos… pero un suceso perturbador marcará un antes y un después. La autora sabe manejar esa transición, mostrándonos cómo lo cotidiano puede tornarse inquietante sin necesidad de grandes artificios.

Los personajes funcionan, en general, como piezas de un recuerdo colectivo más que como retratos individuales completamente desarrollados. El grupo de amigos tiene momentos de autenticidad —discusiones, lealtades, pequeñas traiciones—, pero no todos alcanzan la misma profundidad. Aun así, cumplen su función dentro del engranaje de la historia: son reflejos de una infancia compartida que, vista desde la adultez, adquiere matices más oscuros.

Desde un punto de vista más profundo, El hombre de tiza gira en torno a la fragilidad de la memoria y a la manera en que reinterpretamos el pasado para poder convivir con él. Hay una reflexión constante sobre la culpa —no tanto como castigo, sino como carga silenciosa— y sobre esa frontera entre la inocencia infantil y la conciencia adulta. La novela sugiere que crecer implica también aceptar que no siempre fuimos quienes creemos haber sido.

Pese a que no es una novela de ritmo trepidante en la que las páginas vuelen, la autora sabe dosificar la información para mantener enganchado al lector y ese es, a mi parecer, uno de sus puntos fuertes. Sin embargo, a medida que nos acercamos al final, todo se desarrolla de forma precipitada y, personalmente, me dejó una sensación agridulce, ya que se plantean situaciones que generan dudas difíciles de justificar, lo que desluce el conjunto.

Puedo entender que, en el momento de su publicación, causara cierto revuelo, no tanto por el argumento en sí, sino por lo que sugiere: que el pasado nunca se cierra del todo, que los recuerdos pueden convertirse en trampas y que gestos aparentemente inocentes pueden ser señales de algo más turbio. Pero de ahí a que se la compare con Stephen King me parece excesivo.

Conclusión: una historia con un buen comienzo, pero con un final precipitado en el que se intuyen ciertas cosas y que deja dudas respecto a algunos hechos. Es entretenida, pero tampoco justifica del todo el revuelo que causó en su momento.

lunes, 13 de abril de 2026

Book tag: El sacrificio de los libros

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Hacía tiempo que me apetecía hacer algún book tag, especialmente cuando leo los de Eliza de Cartas a Eliza, pero por unas cosas u otras no me terminaba de animar hasta hoy que me liado la manta a la cabeza con éste que es cortito y que me resultó bastante gracioso. Consiste en sacrificar cuatro libros en situaciones un tanto particulares.

Situación primera: Un libro sobrevalorado o con excesiva promoción
Ha llegado el Apocalipsis zombie, estás en la librería comprando libros y aparecen los muertos vivientes pero os dicen por megafonía que el ejército ha descubierto su debilidad y ésta son los libros sobrevalorados. ¡Estamos salvados! ¿Qué libro le lanzarías a los zombies para defenderte?
Lo tengo claro, la trilogía Cincuenta sombras y similares. Entiendo que haya gente a la que le gusten pero no entiendo el revuelo que provocaron este tipo de libros cuando hay libros eróticos muchísimo mejores: Las edades de Lulú de Almudena Grandes, el mítico Emmanuelle y tantos más pero para gustos los colores.

Situación segunda: Continuación de una saga
Acabas de salir de la peluquería y, después de haberte gastado una pasta, empieza a llover como si estuviésemos en pleno diluvio universal. ¿Qué continuación de saga –ya sea segunda, tercera o el número que sea- usarías como paraguas para proteger tu peinado?
No usaría ninguno porque me parece un sacrilegio usar un libro como paraguas pero si tuviera que elegir sería El tambor de hojalata de Günter Grass, ya sé que es autoconclusivo pero es un libro que no me gustó nada y, de hecho, no he sido capaz de terminarlo las tres veces que he intentado leerlo. Lo siento por quien sí le guste pero me parece un tostón infumable que no me importaría sacrificar bajo el diluvio universal porque, en ese caso, la pasta de la peluquería bien merece este pequeño sacrificio.

Situación tercera: El clásico
Estás en clase de literatura y el profesor/a no deja de elogiar ese clásico de la literatura que ha cambiado el mundo pero tú sabes que es intragable, así que, lo arriesgas todo y se lo lanzas a la cabeza. ¿Qué clásico sería?
Me acuerdo que nos mandaron leer La casa de Bernarda Alba y entre que no me gusta nada leer teatro y que el libro me pareció aburrido, de buena gana se lo hubiera lanzado a la cabeza.

Situación cuarta: Tu libro más odiado
Sacado de la película El día de mañana, estás encerrado en la biblioteca de tu ciudad y te dicen que la única forma de que sobrevivas al cataclismo que se acerca es que empieces a quemar libros para mantenerte caliente. ¿Cuál es tu libro menos favorito y el primero que echarías a la hoguera?
Sé que más de uno/a me echaría a mi a la hoguera pero quemaría El nombre de la rosa, no puedo con este libro, es más, me mandaron leerlo para un trabajo de literatura y me ponía unos dolores de cabeza insoportables así que tuve que ver la película y también termine aborreciéndola por mucho que salga mi querido Sean Connery.

Espero que os haya entretenido un rato y si os animáis a hacerlo estaré encantada de leer los libros que sacrificaríais.

martes, 7 de abril de 2026

Amores que matan

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Autora: Elia Barceló
Edición: 1ª ed.
Editorial: Roca editorial
Año de edición: 2023
Número de páginas: 484
ISBN: 9788419283818
Tetralogía: Santa Rita 2
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Opinión
Tras leer Muerte en Santa Rita, me animo a seguir con la segunda entrega de la tetralogía de Santa Rita de Elia Barceló. Si el primer libro tenía un carácter más introductorio, en el que conocíamos a sus personajes y el lugar donde se desarrollaba la acción, en esta segunda parte la autora profundiza en la construcción psicológica de los personajes, tanto principales como secundarios, así como en los secretos que encierra Santa Rita, que ya se podían intuir en la primera entrega.

La historia comienza con el hallazgo de un bebé y unos cuadros que habían permanecido ocultos entre las paredes de uno de los pabellones de Santa Rita, durante unas labores de remodelación destinadas a crear un aula de yoga. Esos mismos cuadros nos conducen a una segunda línea argumental, al tratar de esclarecer a quién corresponde su autoría. Para ello, un experto en arte se personará en Santa Rita, pero días después aparece muerto en su hotel con un golpe en la cabeza.

A partir de aquí, el lector se ve envuelto en dos tramas que terminan convergiendo y en las que la autora nos sumerge de lleno en los secretos que guardan no solo las paredes de Santa Rita, sino también la familia propietaria del lugar. Asimismo, se explora cómo las traiciones de quienes amamos pueden llevarnos a acciones impredecibles.

Nuevamente, estamos ante una novela coral en la que los personajes, ya conocidos por el lector desde la primera entrega, dejan de ser planos para desplegar una mayor profundidad, moviéndose entre la culpabilidad, la victimización y la complicidad. Uno de los personajes que más evoluciona es Lola Galindo, la policía encargada de la investigación, a quien conoceremos desde un punto de vista más personal.

Otro de los personajes que va desvelando secretos es Sophia, la propietaria de Santa Rita, quien se retrotrae a su infancia para contarnos lo que sucedió en la casa años atrás. De este modo, la autora da protagonismo a voces femeninas que han sido relegadas al silencio, y se aprecia una crítica constante a lo largo de todo el libro. Esta perspectiva de género, ya presente en Muerte en Santa Rita, adquiere aquí mayor peso y coherencia, integrándose de forma orgánica en la trama.

Todo ello se enmarca en Santa Rita, que se aparta deliberadamente de los códigos más reconocibles del thriller contemporáneo. El lugar, con su luz mediterránea y su aparente serenidad, actúa como contrapunto constante a la oscuridad de lo narrado. Este contraste no es casual, ya que deja de lado la violencia explícita que encontramos en otros libros del género para mostrarla en las rutinas cotidianas.

El estilo de la autora contribuye a esta atmósfera: evita el efectismo, privilegia el matiz y permite que el ritmo pausado funcione como vehículo de una tensión más profunda, menos inmediata pero más persistente. En este sentido, Barceló no busca tanto la sorpresa del giro final como la progresiva revelación de una verdad incómoda: que los vínculos afectivos, especialmente aquellos construidos bajo las convenciones sociales del pasado, pueden contener en su interior una violencia larvada.

Para algunos lectores, esta falta de violencia más explícita puede resultar un inconveniente, especialmente si buscan una novela de ritmo trepidante que no puedan soltar de principio a fin. Aquí, el desenlace no pretende impactar de forma directa, sino que desplaza el interés hacia los motivos que conducen a esa violencia más contenida.

En conjunto, Amores que matan es una buena continuación que confirma que la tetralogía de Santa Rita no debe leerse únicamente como una serie de casos independientes, sino como un proyecto narrativo unitario que indaga, con creciente complejidad, en las formas en que el pasado, los afectos y las estructuras sociales modelan —y, en ocasiones, deforman— la vida de los individuos.