martes, 19 de mayo de 2026

Victoria

Ficha técnica

Autora: Paloma Sánchez-Garnica
Editorial: Planeta
Año de edición: 2024
Número de páginas: 480
ISBN: 9788408295853
Créditos imagen

Opinión
Últimos días en Berlín fue mi primera toma de contacto con la obra de esta autora, una lectura que disfruté bastante. En esta ocasión, regreso a la misma ciudad para conocer a Victoria.

Aunque la historia se centra en el Berlín posterior a la II Guerra Mundial y en cómo la ciudad se convierte en un punto estratégico de la Guerra Fría —donde las potencias vencedoras construyen nuevas formas de control sobre la población civil—, también veremos cómo se vivía la segregación racial en los estados del sur de Estados Unidos y la lucha anticomunista impulsada por Edgar Hoover.

Victoria es una novela en la que la ambientación histórica tiene un peso importante pero, en mi opinión, su eje central es una reflexión sobre el miedo, la manipulación ideológica y la dualidad moral del siglo XX. Aunque la trama gira en torno a Victoria, una mujer obligada a sobrevivir durante la posguerra, existe también un amplio elenco de personajes secundarios que adquieren relevancia y dan sentido a los conflictos políticos y sociales que nos plantea Sánchez-Garnica.

Como decía, los personajes secundarios no son simples acompañantes de la protagonista, sino representaciones de la resistencia, la ambición, el miedo o el sometimiento. Cada uno arrastra sus propias heridas y deja entrever las contradicciones de una época en la que sobrevivir implicaba, en muchos casos, sacrificar la propia moralidad.

Uno de los aspectos que más me han gustado es el relacionado con Estados Unidos durante los años de persecución ideológica promovida por el director del FBI, Edgar Hoover. La autora recrea con acierto ese ambiente de sospecha y vigilancia que caracterizó la llamada “caza de comunistas”, donde el miedo coartó las libertades individuales y convirtió la discrepancia ideológica en motivo de persecución social y profesional. Sánchez-Garnica muestra cómo esa atmósfera de control afectaba tanto a intelectuales como a ciudadanos corrientes, dejando al descubierto la hipocresía de una Norteamérica que defendía la libertad mientras alimentaba mecanismos de represión.

A ello se suma la cuestión racial, abordada de forma notable a través de personajes y situaciones que evidencian la segregación existente en la sociedad estadounidense de la época. La autora incorpora esta dimensión sin convertirla en un mero telón de fondo: el racismo aparece como otra manifestación de las jerarquías y exclusiones que dominaron el siglo XX. En ese sentido, la novela establece un paralelismo implícito entre distintas formas de discriminación —política, ideológica y racial—, mostrando cómo el miedo y el poder generan sistemas destinados a señalar a quien es diferente.

Desde el punto de vista narrativo, Sánchez-Garnica hace gala de un estilo elegante y fluido a la hora de recrear atmósferas. Su escritura combina la precisión histórica —no en vano es licenciada en Geografía e Historia— con una narración ágil que evita caer en el exceso de datos. Aunque somos testigos de numerosos acontecimientos históricos propios de la época en la que se ambienta la novela, estos no constituyen el eje central del relato, sino que ceden protagonismo a los personajes, quienes sufren directamente el impacto de las ideologías y de los acontecimientos históricos. El resultado es una novela sólida que atrapa al lector desde las primeras páginas y en la que la intriga política convive con un intenso retrato psicológico y moral de sus personajes.

En conclusión, Victoria se convierte en una mirada crítica sobre los mecanismos del poder y sobre la capacidad humana para resistir frente a la intolerancia. Una novela con una notable carga emocional que gustará a todo tipo de lectores, especialmente a quienes disfrutamos de las historias con un fuerte componente histórico.

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