lunes, 25 de mayo de 2026

Seda

Ficha técnica
Autor: Alessandro Barico
Título original: Seta
Traductor: Xavier González Rodríguez, Gumpert
Edición: 7ª ed.
Editorial: Anagrama
Año de edición: 2011
Número de páginas: 128
ISBN: 978-84-3396-077-1
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Opinión
Me animé a leer Seda porque me apetecía una lectura ligera y cortita, también por las buenas críticas que cosecha pero, personalmente, no me ha gustado nada.

Seda nos narra la historia de Hervé Joncour, un hombre casado con Helene y que se dedica al negocio de la seda: compra los huevos para los productores de Lavilledieu (zona en la que vive) y, después, vende la seda.

En un principio Hervé se abastecía en África pero, tras una epidemia que afectó a los huevos y a la producción de la seda, su mentor Baldabiou le convence para que viaje a Japón ya que allí es donde se produce la mejor seda del mundo y los huevos están libres de infección.

Hasta aquí, todo bien, pensaba que el autor me contaría el viaje de Hervé a través de la ruta de la seda y cómo se produce ese tejido maravilloso. Tengo que decir que de esto, nada de nada. Salvo repetir hasta la saciedad los lugares por los que pasa Hervé hasta llegar a su productor en Japón y lo que costaba llegar a finales del siglo XIX allí poco más sabemos.

En lo que sí se centra el autor es el amor que siente Hervé por una joven concubina con la que sólo cruza miradas y ni una sola palabra y con la que, viaje tras viaje, se queda más prendado. Si que es cierto que hay un pasaje, un tanto onírico, donde al lector le queda la duda de si esa relación se consuma o no hasta llegar a un final en el que Hervé no vuelve a viajar a Japón, el motivo os dejo que lo descubráis por vosotros mismos y donde Helene juega un papel decisivo.

Supongo que esperaba una historia con más acción, con descripciones de los lugares por los que trascurre la ruta de la seda, y no una historia de corte amoroso y un tanto ñoña; lo siento es lo que me parece, cómo es posible que Hervé se enamore de una persona con la que no ha cruzado ni un simple hola. Se enamora, desde mi punto de vista, de un ideal, no de la persona en sí misma.

Cierto es que en poco más de cien páginas no se puede contar mucho y hay que sintetizar pero que haya capítulos de unas pocas líneas, donde los márgenes son generosos y el tamaño de la letra tampoco es que sea pequeña (en mi edición)… me parece que podía haber dado más de sí. Tal vez el objetivo del autor fuera ese, el de escribir una historia onírica pero a mí no me ha gustado por varios motivos: primero, las historias de corte romántico no me dicen absolutamente nada; segundo, es todo muy bucólico y el autor repite ni sé las veces los lugares por los que pasa Hervé hasta llegar a Japón como el que hace la lista de la compra y, tercero, no se profundiza en los personajes que me han resultado un tanto planos e insípidos.

Como punto positivo diré que se lee en una tarde, dos a lo mucho, que el estilo del autor es cuidado y que la corta extensión de los capítulos hacen que la lectura sea dinámica pero no me compensa todo lo demás, así que, no sé si me animaré a leer algún otro título del autor.

martes, 19 de mayo de 2026

Victoria

Ficha técnica

Autora: Paloma Sánchez-Garnica
Editorial: Planeta
Año de edición: 2024
Número de páginas: 480
ISBN: 9788408295853
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Opinión
Últimos días en Berlín fue mi primera toma de contacto con la obra de esta autora, una lectura que disfruté bastante. En esta ocasión, regreso a la misma ciudad para conocer a Victoria.

Aunque la historia se centra en el Berlín posterior a la II Guerra Mundial y en cómo la ciudad se convierte en un punto estratégico de la Guerra Fría —donde las potencias vencedoras construyen nuevas formas de control sobre la población civil—, también veremos cómo se vivía la segregación racial en los estados del sur de Estados Unidos y la lucha anticomunista impulsada por Edgar Hoover.

Victoria es una novela en la que la ambientación histórica tiene un peso importante pero, en mi opinión, su eje central es una reflexión sobre el miedo, la manipulación ideológica y la dualidad moral del siglo XX. Aunque la trama gira en torno a Victoria, una mujer obligada a sobrevivir durante la posguerra, existe también un amplio elenco de personajes secundarios que adquieren relevancia y dan sentido a los conflictos políticos y sociales que nos plantea Sánchez-Garnica.

Como decía, los personajes secundarios no son simples acompañantes de la protagonista, sino representaciones de la resistencia, la ambición, el miedo o el sometimiento. Cada uno arrastra sus propias heridas y deja entrever las contradicciones de una época en la que sobrevivir implicaba, en muchos casos, sacrificar la propia moralidad.

Uno de los aspectos que más me han gustado es el relacionado con Estados Unidos durante los años de persecución ideológica promovida por el director del FBI, Edgar Hoover. La autora recrea con acierto ese ambiente de sospecha y vigilancia que caracterizó la llamada “caza de comunistas”, donde el miedo coartó las libertades individuales y convirtió la discrepancia ideológica en motivo de persecución social y profesional. Sánchez-Garnica muestra cómo esa atmósfera de control afectaba tanto a intelectuales como a ciudadanos corrientes, dejando al descubierto la hipocresía de una Norteamérica que defendía la libertad mientras alimentaba mecanismos de represión.

A ello se suma la cuestión racial, abordada de forma notable a través de personajes y situaciones que evidencian la segregación existente en la sociedad estadounidense de la época. La autora incorpora esta dimensión sin convertirla en un mero telón de fondo: el racismo aparece como otra manifestación de las jerarquías y exclusiones que dominaron el siglo XX. En ese sentido, la novela establece un paralelismo implícito entre distintas formas de discriminación —política, ideológica y racial—, mostrando cómo el miedo y el poder generan sistemas destinados a señalar a quien es diferente.

Desde el punto de vista narrativo, Sánchez-Garnica hace gala de un estilo elegante y fluido a la hora de recrear atmósferas. Su escritura combina la precisión histórica —no en vano es licenciada en Geografía e Historia— con una narración ágil que evita caer en el exceso de datos. Aunque somos testigos de numerosos acontecimientos históricos propios de la época en la que se ambienta la novela, estos no constituyen el eje central del relato, sino que ceden protagonismo a los personajes, quienes sufren directamente el impacto de las ideologías y de los acontecimientos históricos. El resultado es una novela sólida que atrapa al lector desde las primeras páginas y en la que la intriga política convive con un intenso retrato psicológico y moral de sus personajes.

En conclusión, Victoria se convierte en una mirada crítica sobre los mecanismos del poder y sobre la capacidad humana para resistir frente a la intolerancia. Una novela con una notable carga emocional que gustará a todo tipo de lectores, especialmente a quienes disfrutamos de las historias con un fuerte componente histórico.

lunes, 11 de mayo de 2026

El taller de los libros prohibidos

Ficha técnica
Autora: Olalla García
Editorial: Ediciones B
Lugar de edición: Barcelona
Año de edición: 2018
Número de páginas: 571
ISBN: 9788466664332
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Opinión
Esta novela nos traslada a la ciudad universitaria de Alcalá de Henares a mediados del siglo XVI donde conoceremos a Inés Ramírez, una joven viuda que debe hacerse cargo del negocio que hereda de su marido: un taller de libros.

Pese a que Inés es una joven recatada y obediente, que debe guardar luto, decide continuar con el negocio de su esposo y tomar las riendas del taller. Entre las llaves que tenía Antonio, su marido, hay dos que le son desconocidas y quiere averiguar qué abren porque está segura que su difunto tenía algo que esconder.

A partir de aquí Inés se verá envuelta en una situación compleja en la que los naipes marcados y una hoja con nombres mitológicos pondrán su vida patas arriba cuando empieza a descubrir en qué asuntos turbios estaba envuelto Antonio.

No estará sola ante el peligro porque contará con la inestimable ayuda de Pierre, un joven tirador gascón que trabaja en la imprenta de su cuñado, y con la del padre Eusebio, un sacerdote jesuita, que le ayuda con la pieza clave para que todas las demás encajen en su lugar y el misterio de Antonio quede resuelto.

Pese a que Inés es la protagonista principal El taller de libros prohibidos es una novela coral que cuenta tanto con personajes ficticios como reales y la lista de dramatis personae que se incluye al final nos ayuda a saber quién es quien. Entre estos secundarios destacaría el personaje de María Ramírez, la hermana de Inés, una mujer de carácter y pensamientos feministas demasiado adelantados para la época.

Decía que Inés es la protagonista pero también lo son los libros y todo su mundo porque conoceremos cómo funcionaba una imprenta de aquella época, los tipos de papel y los diferentes tamaños, las tintas, las guardas y todo lo esencial para dar vida a un libro y para no perdernos entre tecnicismos contamos con un glosario de términos muy útil.

El taller de libros prohibidos es una novela de intriga histórica bien llevada, con un argumento interesante que me enganchó al principio, con personajes bien perfilados y una buena recreación que transporta al lector al Alcalá de 1572. Podría decirse que es un libro muy cuidado con todos los detalles, desde mi punto de vista excesivos y que no aportan nada en determinados pasajes, tanto es así que el lenguaje y las expresiones que usan los personajes me han sacado de la historia en más de un momento y se me ha hecho cuesta arriba centrarme en la lectura.

Tampoco ha contribuido el ritmo pausado, en términos generales, si bien hay algunas escenas de más acción que consiguieron centrarme nuevamente en el argumento. Hay datos históricos en los que se recrea demasiado, no en vano la autora estudió Historia, que con un par de pinceladas para contextualizar habrían sido suficientes.

No ha sido una mala lectura pero se me ha hecho bola en algunos momentos por lo que comentaba anteriormente, especialmente por el ritmo pausado y la forma de expresarse de los personajes, pero sí me ha gustado conocer el funcionamiento de las imprentas de aquella época tan oscura, donde había que controlar la palabra y el pensamiento, donde la Inquisición censuraba y prohibía aquellos libros susceptibles de hacer pensar por sí mismos a todo aquel que lo leyera y donde imprimir y vender libros podía suponer una actividad peligrosa.