viernes, 24 de julio de 2026

Castillos de cartón

Ficha técnica

Autora: Almudena Grandes
Edición: 4ª ed.
Lugar de edición: Barcelona
Editorial: Tusquets, colección Andanzas
Año de edición: 2004
Número de páginas: 199
Créditos imagen

Opinión
María José, una experta en arte contemporáneo que trabaja como tasadora en una casa de subastas, recibe una llamada de un antiguo compañero con el que no habla desde hace más de veinte años para comunicarle que Marcos, un amigo común, se ha suicidado. La trágica noticia despierta en María José recuerdos olvidados y la hace revivir aquellos años de juventud. Recuerda cómo empezó a pintar y, sobre todo, cómo se conocieron los tres cuando cursaban cuarto de Bellas Artes y la facilidad pasmosa con la que Jaime era capaz de dibujar el retrato de cualquier mujer, de los cuadros que pintaba Marcos y que eran mucho más buenos de lo que él mismo creía.

También recuerda aquella tarde en casa de Jaime, en la que los tres pasan de ser meros amigos a amantes, cuando María José y Marcos se desnudan torpemente y éste no logra tener una erección hasta que Jaime entra en la habitación, se desnuda y se mete en la cama con ellos. Desde ese momento la relación entre los tres se va haciendo más intensa, hasta el punto de convertirse en una unidad, y pasan todo el tiempo que pueden juntos: comparten sus mayores secretos, pintan, se divierten, hacen el amor y conviven juntos.

Se puede querer a dos personas a la vez pero ¿se puede amar a esas dos personas con la misma intensidad?

Estructurada en cuatro partes o capítulos: el arte, el sexo, el amor y la muerte, María José toma la palabra narrándonos esos recuerdos y nos hace viajar a los años ochenta; una década convulsa marcada por los cambios políticos, sociales y culturales así como por el descubrimiento de las propias libertades.

Llegados a este punto puede que alguien piense que se trata de una historia sórdida al tener como protagonista a un trío y le cueste entender cómo es posible que tres personas lleguen a mantener una relación tan intensa como la que mantienen los protagonistas. Sin embargo, Almudena Grandes crea una historia intimista, una historia donde los sentimientos evolucionan y el sexo es tan sólo un ingrediente más.

Castillos de cartón ha supuesto mi primer acercamiento a la obra de esta autora y, aunque la he disfrutado mucho no puedo decir que me haya parecido una novela redonda, quizá porque me he quedado con ganas de más. Reconozco que el argumento me ha parecido original y atípico a lo que suelo leer normalmente pero me ha dado la sensación de que la historia iba perdiendo fuelle hacia el final de la misma.

Una de las cosas que más me ha llamado la atención, y que no sé si es característico en su obra, es la creación de unos personajes complejos y ricos en matices tanto en el plano físico como en el psicológico, así como unas descripciones meticulosas que dan la sensación al lector de ser un espectador en la historia que nos narra.

Es posible que no haya escogido su mejor obra para empezar pero no será la última ya que el estilo sencillo y sin artificios de Grandes me ha convencido.

«Nos enceramos en castillos de cartón, una fortaleza fragilísima y sólida al mismo tiempo como una roca, como había sido una vez la ecuación perfecta de nuestros cuerpos impares, que nos había dado más de lo que habíamos tenido nunca.»

lunes, 13 de julio de 2026

La ladrona de huesos

Ficha técnica

Autor: Manel Loureiro
Edición: 3ª ed.
Editorial: Planeta
Año de edición: 2022
ISBN: 978-84-08-25733-2
Páginas: 498
Créditos imagen

Opinión
Había oído hablar de Loureiro por otra de sus novelas, La puerta, pero no estaba disponible en la biblioteca y La ladrona de huesos me llamó la atención por su argumento.

Laura es una mujer que sufrió un atentado en el santuario de Guadalupe, en México, y desde entonces tiene amnesia y no recuerda nada de su pasado. Solo tiene una foto y un mensaje escrito en el reverso que indica «Galicia». Por ese motivo, Laura y su pareja se encuentran cenando en un albergue de peregrinos en el pueblo de Pedrafita do Cebreiro, con la intención de que el lugar ayude a Laura a recuperar sus recuerdos.

Durante la cena, el móvil de Laura suena, pero la única persona que conoce ese número es Carlos y está cenando con ella. Laura sale para atender la llamada, ya que no hay cobertura dentro del local, y la voz al otro lado le resulta familiar, aunque no recuerda quién puede ser. Cuando regresa al comedor, Carlos no está, el camarero es otra persona diferente y, cuando le pregunta por su pareja, este le dice que ha acudido a cenar ella sola.

Laura busca desesperadamente a Carlos, pero no lo encuentra por ninguna parte hasta que recibe una nueva llamada de aquella voz familiar, que le dice que, si quiere volver a ver a su pareja, tiene que robar los huesos del apóstol Santiago y que, para hacerlo, dispone únicamente de siete días.

A partir de aquí vamos a tener dos líneas temporales. Por un lado, la historia de la Laura del pasado nos traslada al año 1983, cuando unos rusos secuestran a una niña de tres años de la guardería en la que su madre acaba de dejarla para llevarla a El Nido, una «academia» en la que hay niños con dones especiales y donde serán sometidos a una disciplina y unas condiciones de supervivencia brutales.

Por otro lado, tenemos la historia de la Laura del presente, que debe enfrentarse al robo de los huesos. Para cumplir con este encargo tendrá que hacerse pasar por peregrina y, con la ayuda del desconocido del teléfono, irá recobrando poco a poco la memoria y descubrirá quién es realmente la verdadera Laura.

Como decía, el argumento me llamó la atención y La ladrona de huesos ha resultado ser una lectura entretenida que engancha desde las primeras páginas, y no es para menos. Loureiro crea una historia que me ha recordado a varias películas y la forma sencilla en la que está escrita, junto con la abundancia de diálogos, hace que visualices todo lo que te va narrando gracias a unas buenas descripciones.

Tanto el personaje de Laura como el resto de personajes están bien construidos, aunque me han resultado bastante estereotipados y hay situaciones que no me han terminado de convencer. Por un lado, el romance de Laura con uno de los personajes, a mi parecer, sobra, ya que no aporta nada a la historia más allá de algún que otro momento edulcorado. Por otro, cada vez que Laura se encuentra en una situación de peligro se salva milagrosamente. A ver, una o dos veces puede ser, pero tantas... lo siento, pero no me convence.

Respecto al final, hay que decir que parte de él se ve venir desde lejos y me ha resultado excesivamente peliculero. Entiendo que es una novela de ficción y que los autores pueden tomarse ciertas licencias, pero me ha resultado muy poco creíble.

Pese a todo, tengo que decir que ha sido una lectura entretenida. No te cambia la vida ni es de esas novelas que dejan poso, pero es la típica lectura veraniega para pasar el rato.